El Amor Romántico

Llevamos siglos pensando que el amor romántico es el ideal a seguir y que somos las personas más afortunadas sí tenemos semanalmente un ramo de rosas adornando nuestra casa. Crecimos viendo mil y un películas de Disney donde había una doncella en peligro y un príncipe que siempre la rescataba, crecimos oyendo a nuestros padres hablar de la historia de amor de nuestros abuelos, como su amor seguía intacto y perduraba con los años, crecimos creyendo que el “Juntos para siempre” no sucede únicamente en las películas y que, en algún lugar del mundo, está nuestra media mitad.

¿Qué es el amor romántico? El amor romántico es un modelo de amor que surge en el siglo XVIII, específicamente en la ilustración, donde empieza a surgir la idea que hombre y mujer son complementarios como pareja, entendiendo que el hombre aporta su virilidad y su fuerza y la mujer es sinónimo de ternura y delicadeza. Sí bien es un modelo que surgió hace tres siglos, es un modelo que hoy en día sigue muy vigente y sigue siendo el eje de cómo nos relacionamos hoy en día, ya que tendemos a pensar que el amor y el estar enamorados es lo mismo, cuando el enamoramiento es algo pasajero, pues responde inmediatamente a una necesidad biológica e ilusa que como seres humanos sentimos, pero el amor, es un vínculo que trasciende.

El amor romántico se hace peligroso en el momento donde se intenta seguir con el pensamiento misógino y retrógrado de entender a la mujer como el punto débil de la relación, pues esta creencia es el punto de inicio para anclarse en relaciones donde se hace presente la violencia de todo tipo, sexual, económica, psicológica, emocional, etc…

Teniendo en cuenta lo peligroso que puede llegar a ser, es por esta razón, que quisiera enumerar una serie de mitos, que, a mi parecer, giran en torno a la idea del amor romántico.

  1. La media naranja: Tendemos a pensar que tenemos una persona predestinada para nosotros, como si fuéramos simples fichas de rompecabezas con un molde hecho únicamente para alguien más. Cuando se le da el poder emocional a la otra persona y se le adjudican frases como “eres mío-mía o eres el amor de mi vida” sin darnos cuenta nos estamos poniendo en un rol de sumisión emocional. En situaciones como estas, cuando se da una ruptura, son estas las personas con esas “tusas” interminables o psicológicamente hablando, son los duelos peor llevados.
  2. Celos: Se hacen peligrosos en el momento en el que se positivizan, es decir donde no es únicamente decir “eres mío- mía” sino que se hacen presentes frases como “Sí no me celas, no me quieres”
  3. Libre albedrío: ¿Realmente estoy haciendo esto por elección propia o estoy respondiendo a una educación previa?
  4. El emparejamiento: Pensamos que tener pareja es algo necesario para complementar el sentido de la vida, o quién no ha escuchado a alguien decir “¿Estás casada? –No… Ah bueno, aún estás joven y tienes tiempo. ¿Porque pensamos que la validez del amor se da a través del matrimonio?
  5. Perdurabilidad: Es la creencia del para siempre y es esta misma la que nos hace percibir el fin de una relación como un fracaso, cuando finalmente, no hay nada más valiente y sano que salir de algo que internamente sabemos que no nos está haciendo bien o que simplemente, el camino con nuestra pareja ya no apunta hacia la misma dirección.
  6. El amor todo lo puede: Justificamos y normalizamos situaciones bajo esta frase. Las personas tenemos miedo de cuestionarnos porque sentimos que se va a perder la magia, tenemos miedo a amar con los ojos abiertos y finalmente, nos enamoramos bajo una proyección o una ilusión que nosotros mismos realizamos.

Entonces, ¿cómo entrar en una buena relación dejando de lado estos mitos? Honestamente, creo que lo primero que debemos hacer es cuestionarnos constantemente, por qué estamos ahí, para qué queremos estar ahí. Posterior a esto, cuando se está en una relación debemos estar como seres independientes y completos, dejar de lado frases como “no puedo vivir sin ti” porque si, si puedes. Una relación sana se elige, no te toca, no te la imponen, una relación sana te apropia de quieres tú, no te posterga ni te deja de lado… Esa frase de “Detrás de un gran hombre, hay una gran mujer” ¡Al olvido!, porque ¿por qué detrás? ¿por qué no al lado? Una relación sana es igualdad y equidad, bien sea en toma de decisiones, en proyectos, etc. Es solidaridad y sobretodo, es entender que el amor no lo puede todo, que el amor se construye día a día y que no es algo que se da por sentado. Finalmente, es entender que el amor no duele, porque sí duele, es otra cosa, es apego, son miedos, el amor es libre y siempre va a sumar.

Melissa Delgado Mora

Instagram: melidelgadom

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