¿Qué tan fracturada está la salud mental en Colombia?

En el pasado mes de febrero, la vicepresidenta del país, Marta Lucía Ramírez, se hizo viral al decir que Colombia es un país lleno de psicólogas y que, en su preferencia, se deberían escoger carreras basadas en la ciencia y la tecnología, además, de escoger carreras donde el desarrollo profesional sea más importante al igual que el ingreso económico a recibir. Teniendo clara esta postura, se podría interpretar que, por tal cantidad de psicólogos, Colombia debe ser un país donde la salud mental tiene protagonismo y cada colombiano tiene fácil acceso a citas periódicas con psicología.

Contrario a esto, los trastornos emocionales en el país se han venido aumentando a niveles nunca antes vistos, e incluso, están apareciendo en casi toda la población, sin importar religión, edad o estrato social.

Recientemente, en el mes de Julio se llevó a cabo un estudio titulado “Salud mental y resiliencia en adultos jóvenes de Suramérica durante el aislamiento por la pandemia”, dicho estudio se desarrolló en Colombia, Perú y Argentina y encuestó a mil jóvenes entre 18 y 24 años en la ciudad de Bogotá; el estudio reveló que el 68% presentó diferentes niveles en la escala PHQ de depresión, así mismo, se evidenció que quienes más padecen de depresión son las mujeres con un 70,3% de la población total encuestada, frente a un 63,4% correspondiente a los hombres, esto además de encontrar que el 53, 4% de los encuestados, reportaron diferentes niveles de ansiedad.

Sí hablamos de la vida cotidiana, casi el 50% de los jóvenes encuestados coincidieron en que la pandemia ha cambiado y afectado significativamente sus vidas, además de las dificultades expresadas para estudiar virtualmente. Por otro lado, un porcentaje no menor respondió que su relación de pareja se ha visto negativamente afectada. Finalmente, entre los encuestados se dio a conocer que una de cada tres personas de su hogar ha perdido su trabajo.

Con estas cifras tan alarmantes de sintomatología negativa, que puede fácilmente llegar a convertirse en un trastorno mental, ¿Qué tan cierto es que en Colombia hay demasiados psicólogos y psicólogas? En efecto, puede que las palabras dichas por la vicepresidenta hasta determinado punto sean ciertas, pues anualmente Psicología es una de las carreras que más egresados tiene, sin embargo, vemos que como país la salud mental se encuentra gravemente fracturada y en cuidados intensivos. Es aquí donde como país deberíamos cuestionarnos la importancia que le damos al rol del psicólogo en nuestra sociedad y al tabú que en muchos lugares sigue siendo ir a terapia.

Actualmente, una cita psicológica por EPS puede ser asignada con facilidad, sin embargo, son las citas posteriores a estas las que empiezan a tener dificultades, pues, una EPS puede brindar citas de control con periodicidad trimestral y sí la suerte es mucha o la incapacidad cognitiva que esto le genera al paciente es demasiada, se logra conseguir una cita de control mensual, cuando por ley, mínimamente se debería asegurar al paciente una visita semanal para lograr tratar eso que tanto le aqueja e incluso, tanto le incapacita.

En países como Estados Unidos, hace parte del común escuchar que cada persona tiene su terapeuta personal y lo visitan cada vez que lo consideren necesario, pues en su conciencia personal está la importancia al bienestar psicológico y la vida emocional. Tristemente en Colombia la salud mental aún no es vista como prioridad, incluso, cuando atravesamos por una pandemia como estas; actualmente, sí nos duele una muela, vamos al odontólogo, sí nos duele el estómago, vamos al médico, sí nos duele el alma, sí experimentamos cambios emocionales, sí no sabemos manejar determinadas situaciones, sí nuestra relación se está quebrando, no asistimos a psicología pues el tema aún está un tanto satanizado, e incluso pueden tildar de “enfermo y desequilibrado” a quien por voluntad propia busca ayuda.

Es triste ver que existen muchas situaciones donde las cosas se complican, simplemente por la poca cultura que existe frente a este tema, como un síntoma se puede ir agravando con el paso de los días y se puede volver una enorme bola de nieve que es imposible frenar; es por esta misma razón que debemos generar consciencia y entender que, así como existen profesionales para el cuerpo, también existen profesionales para el alma y la cabeza. Sócrates en algún momento dijo “El mayor reto es conocerse a sí mismo” … Yo le añadiría, conocerse, enfrentarse y responsabilizarse.

Melissa Delgado Mora

Instagram: melidelgadom

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